Bueno, pues después de unos meses de dejadez 'bloguera', vuelvo por aquí para contaros como me ha ido estos meses, en los que, después de todo, y tras visitar más de media docena de médicos digestólogos y demás especialistas, unos de la seguridad social y otros, privados, con el consiguiente rascamiento de bolsillo, claro.
Total, para nada.
Y digo esto, porque si no es por que un amigo mio, que curra en un laboratorio de análisis clínicos, el que me convenció para hacerme pruebas (con marcadores) hepáticos, pancreáticos e incluso de cancer puesto que ningún médico me encontraba nada y pese a hacer la limpieza de higado y vesícula, la desparasitación y la limpieza de riñón, seguía con vomiteras y perdiendo peso -eso si, los cólicos eran menos habituales- no sé donde estaría ahora o dentro, como mucho, de pocos meses.
Pues bien, resulta que todo esto se debe a que he tenido -está, pero menos...- una hepatitis B, y gracias a la limpieza hepática, he evitado que se cronificara o se hiciera aguda con lo que ello conlleva. Vamos, que por poco pasa a hepatitis C o algo peor, una cirrosis.
Aunque no quiere decir esto, que si se tiene una hepatitis c, necesariamente, se acabe con cirrosis. Al menos eso es lo que me han informado a mi.
Pero bueno, al tema. La limpieza de higado y vesícula, ha frenado -o incluso, revertido- lo que sería un ataque de hepatitis B, ya que en las pruebas analíticas, parecía determinarse que "la has tenido, han quedado pequeños residuos de la hepatitis, pero ahora no está activa. Eso si, cuidate para que no se complique".
Eso significa, según he averiguado después, que nada de alcohol, nada de grasas saturadas, nada de café ni refrescos -sobre todo, nada de Cola- ni sustancias que joroben el higado y SI a la fruta, cereales integrales no refinados, verduras y vegetales y pollo a la plancha.
Eso si, de momento, hasta que consiga regenerar mi higado del todo -vaya que si que lo haré- se me han acabado las pesas. No debo hacer esfuerzos ni estresarme. De hecho, las dos últimas veces que intenté hacer pesas, pillé un mareo acojonante y al día siguiente me pegó el colicazo.
Normal, porque el ejercicio sobrecarga el higado. Y eso si estás bien, pues vale. OK. Sin problemas. Pero si lo tienes un poco petadete... pues como que mejor las pesas las dejo para más adelante.
Pues nada, ahí tengo la explicación de tanto malestar, de pesar en poco más de un año y medio o dos, unos 105 kilos a quedarme en los 75 actuales. Vamos, que soy la radografia del Van Damme.
Nada, a seguir con animo. Y esto, si os pasa algo similar, que os sirva para levantar esa cabeza, bien alta, coño.
Ea!
Hasta la próxima!!
By The Neomike! Tags: hepatitis b, cura natural, regenerar el higado