Numerosos estudios sobre la reacción del cuerpo y las distintas funciones metabólicas hacia las grasas, confirman lo que muchos culturistas, deportistas y nutricionistas ya sabían: que la grasa saturada no es tan mala como la pintan algunos circulos médicos, industriales y farmacológicos, y que, sin embargo las grasas TRANS son las verdaderas culpables de los males de hoy día, tales como infartos cardiacos, cerebrales y otras tantas patologías.
Las grasas TRANS son las que se encuentran generalmente en productos de bollería, refinados, preparados e incluso se vende como aceite vegetal -de soja, maíz o de canola- o en forma de mantequilla, margarina, etc.
También suelen aparecer disfrazados en los ingredientes como aceite o grasas del tipo 'parcialmente hidrogenado'. Esto significa que un aceite de origen estable y saludable, es sometido a calor, por lo que sus moleculas se descoponen dando paso a un aceite cargado de subproductos y toxinas. Vamos, una delicía.
Este tipo de grasas manipuladas por el hombre son las causantes de cancer, diabetes, problemas cardiacos, etc.
Nada que ver con la grasa sin procesar.
¿No te has preguntado núnca por qué en paises frios como Alaska, el Polo, etc. sus habitantes consumen grandes cantidades de grasa y sin embargo no sufren apenas de infartos ni problemas de colesterol? Exacto. Seguro que te preguntas entonces, por que tiene tan mala prensa la grasa saturada.
Muy sencillo, tiene esa mala fama inexplicablemente, al igual que -por el contrario- la soja tiene buena fama.
(Ya hablaremos de la popular y no tan 'superguay' soja, en otro artículo)
Un estudio realizado con deportistas, para comprobar su rendimiento según su dieta, determinó que el grupo que ingeria una dieta baja en grasa y alta en hidratos, rendia mucho menos en su disciplina deportiva, que el grupo de estudio que ingirió una dieta moderada en hidratos y alta en grasa. Los individuos que ingerian una dieta moderada en hidratos y grasa, puntuaba mejor que los primeros, pero aún no estaban en los niveles de los siguientes.
Por tanto, se comprobó que los deportistas que ingirieron una cantidad moderada de proteinas e hidratos junto un valor más alto en grasa (saturada -animal- junto con ácidos grasos tipo Omega3) rendían mejor y estaban más sanos.
Por ende, también se ha comprobado, que el llamado colesterol malo, no es necesariamente dañino. De hecho, el colesterol LDL y HDL, son tan necesarios uno como el otro, para el normal funcionamiento del organismo.
¿Entonces, por qué tanto machaqueo con la grasa saturada, y el colesterol, cuando son los aceites refinados y los productos procesados con grasas TRANS, los que realmente son perjudiciales?
En fin, giramos en torno a un mundo globalizado, donde todo es negocio. La comida no escapa a ello. Lo lamentable, es que los medios de comunicación callen ante la proliferación y abuso de estas sustancias tóxicas en la alimentación y nurición humana.
Cuando compres un producto en el supermercado, mira la etiqueta -están obligados a que los ingredientes aparezcan especificados, y si usan grasas TRANS o grasas vegetales 'parcialmente hidrogenadas' que también aparezca- intenta comprar uno similar que no tenga esa porquería, tu salud te lo agradecerá.
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